Rabia

I

La rabia es el color más común de mis sueños. A veces, soy perseguido sin razón por gente desconocida y, a veces, yo golpeo frenéticamente a mis seres cercanos. Es muy molesto amanecer de repente sacudiéndome de todas esas imágenes. Sí, la rabia perturba constantemente mis descansos, mis sueños nocturnos…

 

Hoy no fue una excepción. Me desperté espantado por el vívido momento en el que maté a mi novia. Su carne estaba hinchada de tantos golpes brutos; sus glóbulos oculares, fuera del lugar. Olía a sangre a lo bestial y sus gritos avivaban más mi furia. Se veía cómo un líquido ligero y transparente cubría su rostro. No sé si eran sus lágrimas o su saliva; podría haber sido cualquier otro líquido que se escondía en su cuerpo antes del fatal incidente. Ella me rogaba, rogaba por su vida y por la vida del bebé que cargaba en su vientre. Sus preciosos ojos estaban rojos de tanta desesperación. No niego que su mirada sí me haya conmovido pero seguí destrozándola con tanta rabia. La pateaba, le aventaba vasos de cristal, la jalaba de su pelo y la arrastraba por los charcos de sangre… Descargaba un enojo horrendo sobre su frágil cuerpo. Pero era mi sueño: yo no tenía el control.

 

Ahora, en la oscuridad, oigo cómo ella respira inmersa en sus profundos sueños a mi lado. Veo el reloj y son las tres de la madrugada. Me atrevo a mirar el rostro de mi novia; debe estar soñando algo lindo. Siento una leve envidia. Hace casi tres años que ya no disfruto de un buen descanso por las pesadillas. Después de un largo suspiro, me acuesto de nuevo e intento dormir sin lograrlo. Siento que otra pesadilla está esperando encontrarse conmigo en los abismos de esta noche tan espesa.

 

 

II

Veo una selva. Escucho el correr de un arroyo. El aire es húmedo y lleno del cantar de los sapos. Doy un paso torpe y me asusta la densa caminata de las hormigas rojas. Las plantas ocultan el cielo de mi vista y la negrura de la selva es pegajosa. Oigo el aullar de los monos y siento que profetizan algo desagradable. Me invade una zozobra y comienzo a dar pasos apresurados. Camino para salir de la selva; camino para huir del sueño. Un suspenso mudo satura el ambiente.

 

Me infla la fatiga del largo recorrido y decido acomodarme bajo un árbol para descansar. Mientras limpio el sudor de mi frente, aparece una figura en mi vista: una mujer. Se acerca a mí con un aire sospechoso pero yo me quedo sentado, vencido por el cansancio, quizás esperando algo afable de su parte. Sus pasos ligeros pisan una rama que está a cinco pasos de mí. Los monos vuelven a gritar como si me advirtieran algo y me violenta un mareo. Percibo el olor recio que emana de la mujer que se encuentra de pie ante mí. De repente, ella se abalanza sobre mí y toma el lazo que se amarraba en la cintura su vestido. La cuerda se estrecha sobre la piel de mi cuello y veo vagamente cómo se desliza su vestido y se descubre su cuerpo fuerte y moreno mientras mi voz se ahoga sin remedio.

 

 

III

Se sacude fuertemente un cuerpo sobre la cama. Y cuando éste se queda inmóvil, la Eva Selvática recobra la conciencia. En la cama, se encuentra el cuerpo morado de su novio y sobre su cuello nota la blancura de sus manos. Las retira y siente que un tremendo frío penetra los huesos. Articula en voz baja el nombre de su amado novio pero el pobre cuerpo inerte ya no emite ningún sonido. Lleva su oído al pecho del hombre y oye cómo un pájaro se larga por la calle, jactándose de su canto mientras el corazón del novio es reprimido por la muerta inquieta. Trata de recordar el sueño que la llevó a cometer tal acción pero no logra recuperar nada concreto. Pero una cosa sí está clara en su mente: era la rabia… La rabia que tanto la perturbaba en sus sueños.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s